Mareos cervicogénicos

Dolor de cuello y mareos

Muchas personas experimentan dolor de cuello y mareos. Puede ser difícil saber si el mareo y el dolor de cuello están relacionados o son sólo una coincidencia. Se sabe que la posición del cuello está relacionada con el equilibrio desde mediados del siglo XIX.1 Sin embargo, la relación precisa entre el dolor de cuello y los mareos no se debatió hasta la década de 1950.

Ryan y Cope2 describieron un síndrome de desequilibrio y desorientación en personas con muchos diagnósticos de cuello diferentes, incluyendo traumatismos cervicales, espondilosis cervical o artritis cervical. Llamaron a este síndrome vértigo cervical. Sin embargo, actualmente utilizamos el término vértigo cervicogénico, ya que el verdadero vértigo giratorio rara vez se asocia a los mareos relacionados con el cuello.

Vértigo cervicogénico (CGD)

El vértigo cervicogénico es un diagnóstico difícil y a veces controvertido porque no existe una prueba diagnóstica única que confirme que es la causa del mareo3. Los clínicos pueden tardar en descartar sistemáticamente otras causas de mareo antes de que se confirme el diagnóstico de mareo cervicogénico. 3,4

Síntomas

Las personas con vértigo cervicogénico suelen quejarse de mareo o desorientación general (sensación de movimiento de uno mismo o del entorno) que suele empeorar durante los movimientos de la cabeza o tras mantener ciertas posiciones del cuello durante mucho tiempo. El mareo o aturdimiento suele producirse durante o poco después de experimentar dolor de cuello, rigidez y/o disminución de la amplitud de movimiento del cuello. Puede ir acompañado de un dolor de cabeza occipital (en la parte posterior de la cabeza) y agravarse con los movimientos de la cabeza, no con la actividad física o cognitiva. A menudo el mareo disminuye a medida que disminuye el dolor de cuello. Los síntomas suelen durar de minutos a horas.

Las personas con mareos cervicogénicos también pueden quejarse de desequilibrio general, que puede aumentar con los movimientos de la cabeza o del entorno. Se cree que los mareos cervicogénicos son poco frecuentes.

Diagnóstico

Como no existe una prueba única para los mareos cervicogénicos, el diagnóstico se considera de exclusión3. Por lo tanto, es necesario realizar una historia clínica y una evaluación médica exhaustiva, ya que los síntomas son similares a los de otras causas de mareo. También es importante una evaluación exhaustiva del cuello.

Los profesionales de la salud deben descartar otras afecciones que puedan causar mareos, incluidas las afecciones médicas (como una afección cardíaca), los medicamentos, las afecciones neurológicas (como una conmoción cerebral o un accidente cerebrovascular) o los trastornos vestibulares (del oído interno) (como el vértigo posicional paroxístico benigno). Se pueden utilizar pruebas clínicas o de laboratorio para comprobar los sistemas vestibulares periférico y central. Todos los resultados de las pruebas deben compararse con los antecedentes del paciente y los síntomas que presenta para determinar si están relacionados5,6.

Los vértigos cervicogénicos suelen producirse como resultado de una lesión en el cuello, como un latigazo cervical, o una lesión en la cabeza, como una conmoción cerebral, que también puede lesionar el cerebro o el oído interno.4,7 Los profesionales sanitarios deben determinar qué pruebas clínicas, de laboratorio o de imagen son necesarias para determinar el diagnóstico3. Los médicos realizan estas pruebas para determinar si el mareo está causado por lesiones en el sistema vestibular, el cerebro o el cuello (o a veces una combinación). Se trata de un proceso difícil que puede llevar tiempo y que puede implicar la búsqueda de asesoramiento de más de un proveedor, especialmente si la persona se enfrenta a más de un diagnóstico.

Se cree que los mareos cervicogénicos son el resultado de un desajuste sensorial entre la información somatosensorial (la parte del sistema sensorial que tiene que ver con la sensación consciente del tacto, la presión, el dolor, la temperatura, la posición, el movimiento y la vibración, que surgen de la piel, los músculos, las articulaciones y la fascia del cuello/la columna cervical), y la entrada de los ojos y el oído interno (nuestro sistema de equilibrio). 12.

Un paso importante para determinar el plan de tratamiento adecuado es realizar un diagnóstico preciso.

Tratamiento

La mayoría de los pacientes con mareos cervicogénicos mejoran con un tratamiento adecuado del cuello11. Desgraciadamente, los masajes cervicales por sí solos rara vez funcionan para resolver el mareo con el dolor de cuello. Varios estudios han informado de que aproximadamente el 75% de los pacientes mejoran con un tratamiento conservador del cuello, como movilizaciones suaves, ejercicios e instrucciones sobre la postura y el posicionamiento adecuados del cuello8-10,11. Para otros pacientes, el tratamiento requiere tanto el tratamiento del cuello como la terapia vestibular. Los ejercicios de rehabilitación vestibular deben personalizarse para abordar los problemas encontrados en la evaluación y pueden incluir ejercicios oculares, ejercicios de equilibrio, caminatas o exposición graduada a los movimientos del cuello o a los entornos que marean a los pacientes4, 11.

Resumen

El mareo cervicogénico es un síndrome de dolor de cuello acompañado de mareos. Este diagnóstico se proporciona una vez que se han descartado todas las demás causas de mareo.

Los mareos cervicogénicos suelen resolverse con el tratamiento del problema del cuello, pero también pueden requerir rehabilitación vestibular para la resolución completa de los síntomas. En general, el pronóstico de los pacientes con mareos cervicogénicos es bueno, y la mayoría de los pacientes presentan una mejora de los síntomas del cuello, las cefaleas, el equilibrio, los mareos y la calidad de vida11.

Autor: Diane M. Wrisley, PhD, PT, NCS, con ediciones de Nicole Acerra, PhD, BScPT, BA y Amy Downing, PT

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